La adaptación al cambio climático

 

1) CONSENSO CIENTÍFICO: EL CLIMA DE LA TIERRA SE CALIENTA

Los científicos prevén una aceleración importante del cambio climático y del calentamiento global en las próximas décadas, el cual supone consecuencias directas para la actividad humana y la naturaleza.

Debemos preparamos para reducir la vulnerabilidad de nuestro territorio al cambio climático, y para prevenir los daños ambientales, materiales, financieros y humanos.

Fuente: NASA: Climate Change and Global Warming

Se estima que el coste ambiental, social y económico de no actuar es 6 veces superior al coste de prevenir y adaptarse (Stern Review on the Economics of Climate Change, 2006 Gobierno del Reino Unido)

Por ejemplo, por cada 1 € invertido en prevención de incendios, se estima un ahorro de 6 € en la extinción del incendio y en la recuperación post-perturbación.

 

 

2) LA ADAPTACIÓN Y LA VULNERABILIDAD AL CAMBIO CLIMÁTICO

La adaptación son todas aquellas acciones que pueden hacer tanto los gobiernos como la ciudadanía para prepararse para los impactos climáticos y sus consecuencias, prevenirlos y hacerles frente, actuando sobre el territorio para hacerlo menos vulnerable.

Capacidad de adaptación al cambio climático: Es la capacidad de un sistema para ajustarse al cambio climático, incluyendo la variabilidad del clima y los fenómenos extremos, para ponderar los daños potenciales, aprovechar las oportunidades, o para afrontar sus consecuencias. (Fuente: European Climate Adaptation Platform)

Vulnerabilidad: Grado en que un sistema es susceptible o incapaz de afrontar los efectos adversos del cambio climático, incluyendo la variabilidad y los extremos climáticos. El grado de vulnerabilidad depende del carácter, la magnitud y la rapidez de las variaciones climáticas y de las fluctuaciones a las que está expuesto un sistema o sector, y también de su sensibilidad y capacidad de adaptación. (Fuente: European Climate Adaptation Platform)

VULNERABILIDAD DE UN TERRITORIO = EXPOSICIÓN x SENSIBILIDAD - CAPACIDAD ADAPTATIVA

Resiliencia: Capacidad de un sistema humano o natural para anticipar o absorber los efectos de un evento climático adverso de una manera oportuna y eficiente, para adaptarse o para recuperarse. (Fuente: Oficina Catalana del Canvi Climàtic, OCCC)

Las acciones de adaptación deben asegurar los efectos positivos, considerando los conceptos de "buenas prácticas" y de medidas "win-win", así como el concepto de "mala adaptación":

Mala adaptación: Cuando la actuación de adaptación al cambio climático supone un incremento del consumo energético, de las emisiones de gases de efecto invernadero o de la vulnerabilidad.

Por ejemplo: la instalación de aparatos de aire acondicionado debido a la mayor frecuencia de las olas de calor en un punto concreto del territorio. Esta medida, de tipo correctivo más que preventivo, comportará un incremento del consumo energético, incrementará la demanda, y la emisión de toneladas de CO2.

 

 

3)  TIPO DE ACCIONES DE ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

Las acciones de adaptación pueden ser, como mínimo, de 3 tipos:

  • - Acciones soft o no estructurales: Estudios, investigaciones, planificaciones, sensibilización, metodologías, acciones de gestión de sistemas o operativos de emergencia etc. para aumentar los conocimientos sobre el cambio climático y/o reducir sus impactos (Ej: early warning system para la gestión de las olas de calor).
  •  
  • - Acciones verdes o basadas en la naturaleza (Nature Based Solutions): Medidas, iniciativas o buenas prácticas basadas en los recursos naturales para reducir los efectos del cambio climático (Ej: silvipastura, restauración dunar).
  •  
  • - Acciones infraestructurales: Basadas en la construcción o implantación de infraestructuras concretas (Ej: diques de protección marina o en zonas inundables).

Para saber más:

 

 

 

En el marco del proyecto ECTAdapt, se está trabajando en una GUIA DE ACCIONES DE ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO mediante la participación de un grup de expertos transfronterizo, para la definición y desarrollo de acciones concretas a incorporar a los Planes de acción local para la energía sostenible y el clima (PAESC) del Espacio Catalan Transfronterizo.

Las acciones de adaptación no son generalizables y se deben ajustar: 

1) a las proyecciones de los impactos climáticos, y

2) a las especificidades concretas de cada territorio.

 

Estas acciones de adaptación al cambio climático se contextualizan al ámbito de la ECT, y se están diseñando para que las puedan desarrollar las administraciones locales en el marco de sus competencias. Las acciones se agrupan por temáticas y sectores vulnerables al cambio climático.

Según la Covenant of Mayors (UE) los sectores vulnerables al cambio climático con los que trabajar en el desarrollo de acciones son:

Los impactos climáticos tienen consecuencias diferentes según si se trata de zonas de montaña, del interior o del litoral, y también en función de la distribución en el territorio de las infraestructuras, de la población, de la demografía, de las actividades económicas...

Razón por la cual las estrategias y medidas de adaptación deben ajustarse a cada problemàtica concreta y a cada territorio.

CAMPOS DE ACCIÓN PARA CADA SECTOR VULNERABLE AL CAMBIO CLIMÁTICO

 

 

Última actualización: 04/09/2018 / Fotografía de cabecera: Pixabay

QUÉ PODEMOS HACER PARA ADAPTARNOS AL CAMBIO CLIMÁTICO?

Ahorrar agua: Ducharse en lugar de bañarse, cerrar y reparar los grifos, instalar reguladores de flujo y reductores de caudal, recoger las aguas pluviales, reutilizar las aguas depuradas, uso de xerojardinería (con menos requerimientos hídricos), etc.

Protegernos: Prevenir los riesgos asociados a los impactos climáticos (incendios, inundaciones, avalanchas, deslizamientos, etc.), rehabilitar las viviendas y edificios para asegurar un buen aislamiento y confort térmico, mantenerse informado de las previsiones del tiempo y seguir las instrucciones que den las autoridades en caso de emergencia (incendios, canículas, inundaciones, olas de frío ...), favorecer las zonas de sombra y los árboles caducifolios en jardines y espacios públicos para reducir el efecto isla de calor, etc.

Asegurar la sostenibilitat de la producción agrícola: Consumir productos de proximidad, Km0 y de temporada (ahorro de agua y de emisiones), favorecer la agricultura ecológica y las variedades autóctonas (también en jardines y huertos)

Proteger la biodiversidad (flora, fauna, hábitats y paisaje): respetar y proteger nuestro territorio y nuestros espacios naturales, especialmente las zonas húmedas, no adquirir especies exóticas e invasoras (tanto de fauna como de flora), evitar el agua estancada donde los mosquitos puedan hacer huevos, etc.

Proteger los bosques: controlar las colillas, los petardos y no hacer fuego en el bosque, avisar a las autoridades correspondientes si detectamos plagas, recuperar actividades tradicionales como el pasto para tener el sotobosque limpio, etc.

Adaptar y diversificar la oferta turística: Consumir servicios turísticos con ecocertificación, de proximidad y adaptados al territorio, ser conscientes de la presión que ejerce el turismo en el territorio y respetar el entorno y los recursos, informar a los turistas y visitantes para que también conozcan y respeten nuestro entorno, etc.

Reducir la vulnerabilidad urbanística: limitar y retirar las urbanizaciones y construcciones en primera línea de mar y en zonas inundables, reducir el fenómeno de isla de calor (sobre todo en usos urbanos e industriales) instalando zonas de sombra, cubiertas y fachadas vegetales en los edificios, vegetación autóctona (Nature Based Solution), fuentes públicas, etc.